Tamales y Atole Lupita  
Tamales y Atole Lupita
 
               

 

¿QUÉ ES UN TAMAL?

Tamal se deriva de la palabra náhuatl tamalli que significa “envuelto cuidadoso”, y se usa esta palabra para darle nombre a un platillo típico de la región de Mesoamérica, que se prepara a partir de una bola de masa de harina de maíz nixtamalizado; tan pequeña que cabe en la palma de la mano, de algunos 7 a 10 centímetros de diámetro. Dentro de ella, se rellena con varios tipos de relleno: guisos de carne, quesos frutos secos y plantas comestibles diversas. Luego se envuelve en hojas de mazorcas de maíz secas y remojadas, y se pone a cocer al vapor, hasta que la masa se encuentre cocida. En el sentido más simple, es un bollo de maíz cocido al vapor.
Los tamales pueden ser clasificados semánticamente en 4 campos :

CLASIFICACIÓN

Por su envoltura:

Envueltos en hojas de maíz secas, hojas de plátano, hojas de maíz verde, hojas de acelgas, hoja santa, etc.

Por sus sabores :

Tamales salados, dulces, agrios, de sabor neutro (típicamente de manteca, mantequilla o aceites naturales)

Por su tamaño y forma:

Los más usuales fluctúan en sus dimensiones entre los 10 y 15 centímentros de diámetro; existen otras variedades llamados tamalones, que pueden llegar a medir 30 a 35 cms de diámetro. Los mas grandes son el nacatamal y el más grande de todos es el zacahuil: suficientemente grande para alimentar a 500 comensales. Los más pequeños llegan a medir de 3 a 5 centímetros.

Se estima que en la actualidad se conocen alrededor de 370 diferentes variedades de tamales; En ningún país existe tanta diversidad de tamales como en México. Cada región y estado tiene ciertos tipos de tamales, tantos que su variedad se calcula entre 500 y 5,000 en todo el país. Por ejemplo: existe el tamal horneado en cazuela y tamal enrollado.

 

BREVE HISTORIA DE LA EMPRESA: TAMALES Y ATOLE LUPITA

La Sra. María Guadalupe Salinas de 37 años y residente de Puerto Vallarta Jalisco, decidió ayudar a la construcción de un templo católico. Utilizando recursos propiedad de la tesorería de la iglesia, decidió hacer una olla de tamales cada domingo por la mañana, y las ganancias que se obtuvieran, se destinarían para la construcción de los cimientos del templo, cada domingo, se vendían aproximadamente 80 tamales, y en la mayoría de los días de vendimia, terminaban de vender todos los tamales, en cuestión de minutos. En un principio, se solicitaba de la ayuda de los feligreses para la elaboración de los tamales, pues esto representa un proceso que consume tiempo y esfuerzo. A pesar de la petición, y con la cantidad de tamales a elaborar, nadie se ofrece a ayudarle a elaborarlos.
En vista de la demanda de tamales en su localidad, al año siguiente se propuso emprender un pequeño negocio: elaborar y vender tamales y atole en su casa; de la manera más higiénica posible, sin dejar de lado los clientes y la reputación construida entre los comensales de la iglesia. Al principio su idea de negocios era un poco más simple: cuestión de elaborar un número pequeño de tamales sacar una mesa colocar un mantel y servilletas para después poner un letrero que decía: TAMALES.

Al principio los únicos clientes del negocio eran los vecinos de su colonia. Se contrató el servicio de publicación de anuncios semanales de la empresa Mano a Mano, el éxito fue tal, que para la siguiente semana, empezaron a llegar los primeros grandes pedidos con un promedio de hasta 100 tamales en pedido.  También se realizó la primera venta a un Hotel en el cual fuimos recomendados a otras empresas hoteleras.
La empresa ya era completamente sustentable, y los días laborales se extendieron por  la gran demanda y así se decidió abrir todos los días de la semana, al año siguiente se adquiero más herramienta de cocina, así como también  se amplió la cantidad de fogones y ollas para cocer los tamales.  Se decidió rentar un espacio público para la venta de tamales justo enfrente de la plaza del Pitillal aprovechando así las fiestas locales que en ese entonces se festejaban.

 

 

Pérez San Vicente, Guadalupe. Repertorio de tamales mexicanos, Tomo 15, Cocina Indígena y Popular. DGCP-CONACULTA, México, 2000. P.21

Ibid.

www.tamaleslupita.com
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